Comunicado sobre la publicidad “Gayfriendly” aparecida en el Metro de Madrid

El pasado Lunes 18 de Abril,  en  medio  de  nuestra  rutina  diaria,  cuando estábamos viajando en metro por la ciudad de Madrid, sentimos la necesidad de detener nuestra marcha al observar una valla publicitaria donde se encuadra un cartel que rezaba así:

“IMAGINA MADRID SIN GAYS…” Publicidad en el metro de Madrid

Esta leyenda  estaba   acompañada  solo de  una  imagen  donde  se  podía  ver un Madrid   vacío   en  blanco   y   negro,   sin ningún  elemento  que pudiera aclarar la tremenda       ambigüedad      de          este eslogan hábilmente trazado.

Ignorábamos  si  quizás  se  tratara de un experimento sociológico o algún estudio que pretendía analizar la reacción de los usuarios habituales de metro.

Nos quedamos perplejos…

Al día siguiente,  dicho  cartel  apareció  con  una  imagen insertada en el espacio que el día anterior aparecía en Grisaceos. Fue cuando lo entendimos todo.

La   imagen   (para  quién  no  la  halla  visto)  consiste  en  la  figura  de  un  hombre  joven  y estilizado,  semidesnudo,  levantando  los  brazos  en  un  gesto  de  euforia  inmensa. En su pecho   un  corazón  pintado  con  la  bandera  Arcoiris. Todo  él,  rodeado  de  un colorido  y esplendor  grupo,  que  casi  roza   la  histeria.    Una   policromada frase resalta en el astuto anuncio: “Tel Aviv pride, 3rdJune 2016” Acompañado del hastag #TelAviv_pride.

Publicidad TelAvid_PrideSeñores publicistas, quisiéramos decirles que no van a lograr confundir nuestros espíritus  únicamente por presentarnos     de     forma    sutil  y    sugerente     una publicidad     hábilmente    diseñada,     con  promesas hedónicas, llenas de color.

Si  ustedes   supieran   la   irresponsabilidad  que están cometiendo y la respuesta que están provocando, por haber desarrollado la absurda idea de una publicidad con  expectativas   irreales  y   hasta    difamatorias,  si pudieran   sentir  el    mismo    bochorno   que   hemos sentido    al   contemplar su “maravillosa creación” les entrarían   ganas   de  enjugar sus lágrimas solamente para comprobar que siguen siendo humanos. Porque están  demostrando que su inventiva está programada con una frialdad absoluta.

Ilustres ignorantes, si   ustedes supieran   cuántas personas    LGBTI+   duermen solas todas las noches y  clamando  por  un compañero   o compañera   gracias a  la  existencia  de esos estereotipos  que  tienen la  valentía  de  prolongar ofreciendo una imagen fría y superficial de nuestras vidas…  Creemos que recapacitarían.

Muchos de nosotros  dejan  su  sufrido  dinero  en  depósitos  de  ilusión que ustedes uncen y administran  con  pasmosa  intencionalidad. Muchos  de  nosotros, esperando  una gloria pasajera  de  diversión y placer que enseguida se difumina, y ahí están ustedes con el cesto preparado. Ustedes  no  se  dan  cuenta  que  contribuyen  a  la  prolongación indefinida de estereotipos  que   no se    corresponden   y   que  nos  han  condenado durante   milenios al ostracismo.

Creemos que a   este tipo de  “turismo” lo llaman de una  forma tan    absurda  y carente de sentido    como   equívoca:   “Gayfriendly”,    ¿no?  Su   carencia   de  sensibilidad  y   frialdad comercial  ha  contribuido  peligrosamente  al refuerzo de tópicos homófobos tan inciertos como inasumibles:

  1. Los  “maricas”  tenemos  dinero  y  nos  ponen  cachondos los tíos rubios en bañador insinuandose  y  haciendo  posturas.   Se  nos  iluminan  los  ojos  con el simple hecho de imaginarnos ese placer hediondo, carente de sentido  y espiritualidad.   Sinónimo de fiesta y exceso.
  2. El    colectivo  LGBTI+   solo  está    formado    por   gays.   ¿Dónde   está   la    invitación a lesbianas, bisexuales, transexuales y, en definitiva, todas  aquellas identidades que componemos el amplio crisol de las orientaciones no ­normativas? Esta invitación no la vemos en la publicidad siendo la misma sectaria.

Imaginemos una cosa: Todos los gays de Madrid nos ponemos de acuerdo (ya que todos nos conocemos) y nos vamos a Tel­Aviv una increíble semana dejando al resto de personas LGTB aquí tiradas (por supuesto, quienes tengamos recursos para pagarlo)…

Supongamos que     nos lo hemos     pasado muy   bien como sugiere su colorido cartel y he dejado atrás todos nuestros “prejuicios” (como    ustedes los llamarían solo porque nos les permiten ingresar    todo el capital que ustedes     pretenden,     capital antiLGTBI+, por otro lado).

¿Y al volver qué?    ¿A la rutina homófoba diaria?     Pues claro, ustedes lo saben y pretenden seducirnos con  un rato de exiguo  placer que algunos de los nuestros,  estarán encantados de pagar. Donde hay demanda hay oferta, ¿verdad?

Parecen no entender nada, pero tampoco    se    nos consulta sobre qué sentimos hacia la publicidad que nos tiene como objetivo,    o cómo debería ir orientada al público general desinformado, que también la percibe.

Os lo diremos bien claro: como personas, no solo nos importa la fiesta ni vivimos exclusivamente para el placer carnal, hacemos esto por todos los que lucharon y siguen luchando para que alcancemos plenos derechos. No queremos celebrar que nos gustan los hombres o las mujeres u otras identidades,  lo que  deseamos   profundamente es no tener miedo a salir por la calle y darnos un beso con nuestra  pareja a riesgo de que nos insulten, nos metan en la cárcel o nos propinen una paliza . Creemos que deberían haber canalizado de forma más ética y coherente sus esfuerzos de marketing.

Finalmente,     su   creación   es   un cartel      que  nos quiere consumidores e ignorantes por encima   de    nuestra    situación,   rayando lo absurdo.     El mensaje   es que    solo seremos respetados en tanto que contribuyamos económicamente. ¡Muy triste!

Pretencioso   y   detestable   son    los    términos adecuados para     definir su ánimo. ¿Cómo pueden pensar que así se nos saca del silencio?

Creemos que    no    han entendido    que    queremos  vivir junto   a la sociedad,    no aparte. ¡Enterense de una vez!, ¡no queremos convertir  nuestro cuerpo,     nuestro  ser   y    nuestra existencia    en una     industria   polvorienta   al   servicio   de aquellos    para     quienes solo somos meros objetos y una vía fácil de ganar dinero!

Somos personas,  tenemos derechos y      nos manifestamos por los que antes lucharon por ellos y     por los que    aún son    perseguidos, condenados y hasta asesinados por el simple hecho de ser como son.

 

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