Holocausto: Ellxs también estuvieron allí

triangulo rosaEste miércoles 27 de enero se celebra el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto. Entre 1936 y 1945 más de seis millones de personas fueron masacradas en diversos campos de concentración por el demencial régimen nazi instaurado en Alemania y encabezado por Adolf Hitler. El único delito de estas personas fue simplemente ser diferentes .

Por lo general se ha creído que el racismo y la xenofobia fueron los principales móviles de estos horrendos crímenes. Es de sobra conocida la persecución lanzada en especial contra la población judía, contra gitanos, eslavos y en general contra todo aquel o aquella que no pudiera demostrar que era un “ario puro” según unas teorías pseudocientíficas raciales carentes de cualquier fundamento.

Pero quizá resulta menos conocido el hecho de que en estos campos de concentración también conocieron la muerte cientos de miles de personas LGBTI+, cuyo único delito fue amar, sentir y ser diferentes al resto. Esto resulta paradójico si tenemos en cuenta que en la Alemania de los años 30 se hicieron importantes avances en la tolerancia hacia las personas LGBTI+, (hablar de normalización es aun ilusorio). Resulta de hecho conocida la vida nocturna del Berlín de la preguerra, llena de cabarets y cafés-teatro donde los espectáculos de drag-queens y travestis estaban a la orden del día y eran totalmente asumidos en la sociedad alemana. Y todo esto pese a que seguía en vigor el célebre párrafo 175 que tipificaba como delito la homosexualidad, la transexualidad y en general toda aquella orientación sexual o identidad de género que difiriese de la estrictamente “biológica” (esto es, las relaciones heterosexuales y la asignación de género en función al sexo de nacimiento).

Esta tolerancia desapareció con la asunción del poder por parte de Hitler y los nazis. Este ambiente calificable de liberal dio paso a una sociedad intransigente y violenta con todo lo que no fuera el hombre blanco heterosexual, llevando esta obsesión racialista y viril a los extremos de desatar un Holocausto, también contra todas las personas LGBTI+. Las acusaciones vertidas contra estas son un auténtico catálogo de la LGBTIfobia más salvaje: términos como “degenerados”, “invertidos”, “comportamientos anti-naturales” o incluso “bestialismo” no eran extraños en los procesos pseudo-judiciales seguidos en aquella época contra muchas de personas no solo en Alemania, sino en toda Europa. En los campos de concentración, los y las prisioneras LGBTI+ eran el colectivo de prisioneros de más baja categoría, siendo con frecuencia repudiados incluso por otros prisioneros. Por lo general se les identificaba con un triángulo rosa invertido, que décadas más tarde se convertiría en uno de los símbolos de lucha y de identificación de los movimientos de liberación LGTBI+.

trianguloPor tanto, las personas LGBTI+ también debemos tener presente en nuestra lucha por la igualdad de derechos a aquellos que pagaron con su vida el amar de forma diferente. Quizá no solo el 28 de junio debería ser una fecha señalada para la reivindicación de los derechos LGBTI+; también los 27 de enero deberíamos pensar un poco en esas miles de personas que perdieron su vida en los campos de concentración simplemente por ser gays, lesbianas, bisexuales, transexuales. Desde Gaytafe LGBTI+, con esta editorial, queremos poner nuestro granito de arena para que su recuerdo y su ejemplo nunca se pierdan.

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